Como vestir como un señor... y no parecer un vendedor de vaporettas.
Ah, en estos tiempos la elegancia se bate en retirada frente a las huestes del tunning. Creo que se imponen un par de consejos para que llegado el caso el gañán más descastado quede medianamente presentable.
1.- ¡Cómprate un traje!. No es necesario un enorme dispendio, en realidad la mayoría de trajes oscuros son similares. Pero marca la diferencia entre un señor y un gañán. Ponte un traje y acostúmbrate a que te traten de usted.
2.- Dije oscuro... no valen marrones, ni verdes, ni nada parecido. Y mucho menos estilos italianos con los que parecerás un narco en Corrupción en Miami. Azul marino, tinta, gris marengo, raya diplomática. Hay mucho para escojer aunque no lo creas.
3.- El secreto: como dije el traje en si es fácil, con que sea oscuro suele ser suficiente. El secreto son 2 elementos.
La corbata. Es lo que distingue al gentleman del vendedor de vaporetas. No escatimes (no hay corbatas bonitas por debajo de los 100€) y no te cortes. El traje puede ser de unos grandes almacenes, pero la corbata ha de ser de marca. Nada de dibujos animados, ni de mercadillo. Tira por lo alto, Loewe, Hermes... lo difícil es escojer.
Los zapatos. Lo único que salva a un hombre en calzoncillos y calcetines son los zapatos que lleve. La regla general es que cuesten lo mismo que el traje, o más. Y créeme, pueden llegar a costar mucho. Pero aunque no te lo crea desde la señora bien hasta la nínfula de extrarradio, es lo primero que miran. Así que mantenlos limpios (y no escatimes trabajo, crema, gamuza y cepillo, nada de cremas autobrillantes... con lo que te han costado).
Si no estás acostumbrado al traje es posible que te parezca incómodo llevarlo. Pero pronto descubrirás que el terno te abre puertas de alcobas a las que nunca aspiraste.
